martes, 24 de febrero de 2015
INTRODUCCIÓN
Andalucía tiene una doble herencia de su pasado medieval: la que
proviene de Al-Andalus y la que se graguó a partir de la conquista
castellana.
Durante siglos (VIII al XIII), todo el territorio andaluz estuvo
inetgrado en las tierras de Al-Andalus. Fue el centro del
Califato de Córdoba, y cuando éste desapareció en 1031, en nuestro
territorio se formaron diversos reinos de taifas.
En el s. XIII, las taifas andaluzas no fueron capaces de resistir el
asalta de los reinos cristianos del Norte, y los reyes de Castilla se
apoderaron de la inmensa mayoría del territorio andalusí.
A finales del s. XIII, sólo existía el reino de Granada, que
pervivió hasta finales del XV.
La integración en Castilla significó para Andalucía la
introducción de las instituciones castellanas y la adopción de la
religión, la cultura y la lengua de sus repobladores.
1. ANDALUCÍA MUSULMANA (SIGLOS VIII – XV)
1.1 Córdoba, capital de Al-Andalus:
Con el Emirato y el posterior Califato de Córdoba, Andalucía vivió
una época de gran apogeo económico y cultural. Buena muestra de
ello fue la construcción de la mezquita de Córdoba en el s. VIII y
la ciudad-palacio de Medina al-Zahara en el s. X.
Su prosperidad económica se basó en una rica agricultura y
artesanía. Al-Andalus se convirtió en un importante productor de
bienes que se exportaban a lugares tan lejanos como la India.
Al-Andalus fue también un destacado centro cultural y artístico.
Se cultivó poesía y se desarrollaron las ciencias, la lengua árabe,
la filosofía y la teología islámica. Sus saberes se difundieron
tanto por todo el mundo islámico como por el cristianismo.
1. ANDALUCÍA MUSULMANA (SIGLOS VIII – XV)
1.2 El esplendor de la cultura islámica
De los reinos de taifas que surgieron, más de la mitad estaban en
territorio de la actual Andalucía.. El más prospero de estos fue el
reino de Sevilla, que se anexionó los de Huelva, Algeciras,
Ronda, Carmona, Córdoba y Murcia.
En la época almohade, Córdoba mantuvo su prestigio como centro
cultural, pero Sevilla alcanzó su mayor esplendor, pues fue elegida
residencia de los nuevos reyes almohades.
Sevilla aumentó su población, se reconstrulleron sus murallas,
se levantó un palacio (palacio de la Buhaira) y una mezquita
de grandes proporciones de la que hoy en día solo se conserva su
minarete, la popular Giralda. Para controlar las entradas al
puerto fluvial se construyó una torre defensiva, la Torre del
Oro.
1. ANDALUCÍA MUSULMANA (SIGLOS VIII – XV)
1.3 La Granada Nazarí
A medida que avanzaba la Reconquista, los distintos reinos de taifas
fueron conquistados por Castilla, excepto el reino de Granada.
Así, éste fue durante más de dos siglos el último reducto
musulmán de la Península.
Desde el año 1238, el poder en el reino de Granada estaba en manos
de una dinastía de soberanos nazarís iniciada por Muhammad I,
que se instaló en la ciudad granadina e inició la construcción de
una nueva alcazaba en la Alhambra.
Su amplia fachada marítima mantenía el reino en contacto con los
musulmanes norteafricanos y con el comercio mediterráneo. Apoyado
sobre una catividad artesanal muy próspera, el comercio marítimo
fue, para el reino de Granada, una importante fuente de riqueza.
3. EL ARTE GÓTICO EN ANDALUCÍA
3.1 Las catedrales góticas:
A partir de la conquista castellana, las mezquitas se convirtieron en
iglesias y también se construyeron iglesias nuevas. Se formó así
un estilo arquitectónico original, de formas sobrias, en el que se
mezclan elementos del Gótico, que era el estilo entonces imperante
en Europa, con elementos de influencia árabe.
Suelen ser iglesias de tres naves, de arcos apuntados, con ábsides y
portadas góticas y decoración de estilo mudéjar en las fachadas.
A finales del siglo XIV, algunas ciudades y villas empezaron a
levantar sus catedrales. Ejemplos de ellos son pricipalmente:
Jaén (1368), Baeza (1395) y Úbeda (1396), aunque también destacan
Carmona y Andújar.
No obstante, la construcción más importante del Gótico andaluz fue
la catedral de Sevilla.
Iniciada en 1041, la nueva sede católica se levantó sobre el solar
de la antigua mezquita almohade, de la que tan sólo se conservaron
el patio de los Naranjos y el minarete, transformando posteriormente
en campanario cristiano, conocido con el nombre de la Giralda.
LA CATEDRAL DE SEVILLA
La catedral de Sevilla es una construcción de grandes proporciones
(116 x 76 metros) con planta de cinco naves.
La planta cuadrangular de la primitiva mezquita condicionó la forma
de la nueva sede cristiana, que no utilizó la tradicional
disposición de planta cruciforme, sino que fue la primera catedral
de planta cuadrangular y cabecera plana.
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